
Corriendo y en plena madrugada, Marios y Semy llegan al Distrito del Puerto. No le queda más remedio que huir de Selgaunt, la Ciudad del Cuervo y la Plata.
Atrás quedan sus esperanzas en hacer de la urbe un sitio mejor, de erigir el templo a Tymora, su primer amor que le traicionó....
Sólamente puede recurrir a sus seguidores, que le esconden unas horas y le buscan un pasaje con un capitán que sea de fiar. Semy le ofrece la protección de su familia en Aguaprofunda ¿Será ese el destino a seguir? El viaje es largo... de Selgaunt a Ilipur. Del puerto del Dralagón a Iriaebor, la ciudad de las caravanas.
No hay rastro de Darkan.
La Brisa Marina, del Capitán Brego, un viejo conocido de Marios de su viaje a Melvaunt, es el que les proporciona la ruta de escape.
Mientras el Capitán de la Guardia Personal de la Heredera del Hulorn, Narve, era colgado en la Plaza del Mercado junto con el resto de su compañía, acusado de traición por la histérica esposa del regente de la ciudad, y Lord Talendar se frotaba las manos porque con la caida de la casa Asjros él contaría con dos asientos en el Consejo de Ancianos, el velero partía del puerto con dos confusos pero decididos aventureros a proa....