
Las pesquisas de Marios dan fruto unas dekhanas después del intento de asesinato... su contacto, Vargol, el barman de la Casa de la Serenidad pronto le consigue un terreno que tiene fama de maldito, muy cerca del Distrito portuario de la Ciudad de la Plata. Sabiéndose poseedor de la buena suerte, Marios Inisaber decide adquirir la propiedad. Pronto se da cuenta que requerirá un tiempo poner aquella ex-mansión en pie... mano de obra... madera... y por supuesto oro. Pero Tymora se lo merece. Además las amenazas de los waukeenistas son cada vez más evidentes (pintadas en las calles, amenazas verbales...). En la investigación de sus nuevos terrenos, tropieza por casualidad con un antiguo sello de oro, que había pasado los últimos veinte años bajo un quemado escalón. Cuando se lo muestra a Darkan, éste enseguida reconoce el blasón del clan Talendar... concretamente el del Abuelo.
La casa tiene fama de embrujada pues residía en ella una familia con propiedades importantes en efectos navales, con asiento en el Consejo de Mercaderes de la ciudad. Su rivalidad con los vinateros Talendar, aún no tan poderosos, hizo correr muchos rumores. Una noche, la mansión ardió y sus ocupantes desaparecieron. Nunca más se supo de ellos y nunca nadie estuvo interesado en comprar la mansión, pese a los interesantes descuentos que el área administrativa de la ciudad otorgaba... pero para eso tenía que llegar Ser Marios Inisaber.
Ser Allister Talendar, mientras tanto, continúa sopesando el ofrecimiento del Abuelo, Lord Talendar, para convertirlo en su futuro heredero, ante la desaparición de su primo tras el viaje a los territorios que la familia posee en el Valle. Temporalmente se traslada a la Mansión de la Torrosa.
Nadie se acuerda ya del asesino asesinado, un cambiaformas que Charles hizo desaparecer raudo y veloz, antes de que los Cetros investigasen el asunto. Nadie, excepto el primo de Semy Nandar, Ilen, un agundino maderero y constructor, que lleva casi un mes sin saber del mágico de guerra. Casi como un hermano para él, envía a un joven servidor semiogro, que causa ciertos temores en la ciudad, a preguntar por Semy. Por supuesto acaba en la Casa de la Serenidad, donde su insistencia es tal que el ahora empresario Darkan Tamethis, no tiene más remedio que hacerle caso. No es que le importe demasiado el mago humano (para él está muerto y era un doppleganger) pero su reciente contrato de guardaespaldas de Marios le obliga a meter las narices en el asunto... al fin y al cabo...ya se sabe que estos nobles son todos iguales...